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Cómo funciona Netflix: experiencias de un usuario en su primer día en España

Cómo funciona Netflix: experiencias de un usuario en su primer día en España

La plataforma, que ofrece un mes gratis a todos sus clientes, arranca con más luces que sombras

Día 20/10/2015 - 14.28h

Netflix ha desembarcado en España y en ABC ya hemos estado probando la nueva plataforma, que se incorpora a nuestro mercado con precios que oscilan entre 7,99 y 11,99 euros. Estas son, a bote pronto, las primeras impresiones que puede llevarse un nuevo cliente, que de entrada se encontrará con una buena noticia: el primer mes es gratuito, sin límite alguno de consumo.

1. El proceso de registro es rápido y no causa ningún problema. No solo podemos ver un mes gratis; Netflix no regala su tarifa más brata, sino la media, que cuesta 9,99 euros y proporciona imagen en alta definición (HD) y hasta dos pantallas simultáneas (televisor, ordenador, tableta, móvil, consola...). Como única pega (seguro que esto genera desconfianza en algunos), es imprescindible dar los datos de la tarjeta de crédito.

2. Elegir pantalla: para agilizar los trámites de registro, empezamos en un ordenador. Después, para comprobar que se pueden usar dos pantallas a la vez, recurrimos a un televisor no inteligente, con una pequeña ayuda, el Apple TV. Hace solo unas horas, el aparato no daba señales de acoger la señal de Netflix, pero el día 20 ha brotado el logo de la compañía y funciona bien desde el primer momento.

3. Primeros pasos. Después de preguntarte por los dispositivos que vas a usar y por los distintos perfiles que hay en tu casa, incluido el dato de si alguno es infantil, Netflix intenta conocer mejor tus gustos. Eliges tu perfil y te pide que elijas, entre un número relativamente amplio de opciones, tres de tus series o películas favoritas. Aquí ya se observa que predominan las primeras.

4. Empezar a ver. En la pantalla aparecen los primeros programas, en un menú que va evolcionando cada vez que te conectas, algo que comprobaremos más tarde. Los contenidos se ofrecen de una manera diferente a la que está acostumbrado el espectador español. No hay canales, sino series y películas agrupadas de forma temática. Lo más parecido que habíamos visto es la plataforma Filmin, una forma aún más barata de ver televisión y cine sin publicidad, aunque en este caso predominan las películas sobre las series, y los títulos de calidad e independientes sobre los grandes éxitos. Al menos, esa es la primera impresión.

«Narcos», uno de los grandes estrenos de Netflix, de producción propia

5. Recomendaciones. Con lo poco que sabe sobre mí, Netflix ya se atreve a ofrecerme contenidos. No siempre acierta, como es natural, y otras veces adivina tendencias por casualidad, de milagro y porque se le acaban las producciones que encajan con mi perfil. Acaba «saltando» incluso alguna como «Peppa pig», que casualmente veo con mi hija pequeña. ¿Magia?

6. Carga en «streaming». La primera carga tarda unos diez segundos (con una conexión de fibra) y algo más en el ordenador. El tiempo se reduce luego en el resto de visionados. La calidad es HD, quizá algo menos perfecta que con Movistar+, al menos en los primeros minutos. Lo mejor es que la reproducción es limpia, sin un solo parón ni pixelados en la imagen. Da la impresión de que la calidad se ajusta a la perfección al ancho de banda disponible, al contrario que Yomvi.

7. Idiomas y subtítulos. En el televisor (con Apple TV), el primer título elegido se reproduce doblado al español, con subtítulos también en castellano. Es el primer problema serio, porque el mando a distancia del Apple TV es minimalista, apenas tiene botones y en la pantalla no aparece ningún menú. En el ordenador, por el contrario, al mover el ratón enseguida se ve cómo cambiar de idioma, subtítulos y alguna otra opción.

8. Ayuda en línea. En el ordenador no es difícil llegar al apartado de ayuda y, un poco en «indio», como te pide la máquina, explico mi problemilla. La solución aparece al instante. Mejor aún: no aparecen varias soluciones, como cuando se pregunta en cualquier foro de internet, sino «la solución». No era tan complicado (bastaba con apretar unos segundos el botón de play y surge el menú), pero tampoco resultaba muy intuitivo.

9. Recuerdo del usuario. Muy pronto queda claro que Netflix nos conoce cada vez mejor. Cuando eliges una opción (como ver una serie en versión original con subtítulos), se acuerda de ella en los siguientes programas, incluso aunque cambies de idioma original y empieces a ver una película francesa. Esto es algo que aún no he conseguido en Movistar+, por ejemplo, aunque en el viejo Canal+ podías conseguirlo (de forma algo menos natural) si ibas a los menús de opciones, para que se quedara por defecto.

10. Catálogo. Probablemente el punto crítico de Netflix. De momento, tienen un poco de todo, a menudo muy bueno, pero el fondo de armario es mejorable y, desde luego, muy inferior al de Movistar+, que tras la fusión se ha convertido en un monstruo casi imbatible. Lo mejor de Netflix es su clasificación temática y, si crece, el conocimiento que puede llegar a alcanzar de cada espectador. Hay muy buenas series, algunas de estreno («Narcos») y otras como si lo fueran, porque no se han visto en España y lo merecían («Unbreakable Kimmy Schmidt»). El catálogo infantil parece aceptable, a la espera de lo que dictamine la pequeña, y se pueden encontrar excelentes documentales e incluso sorpresas cinematográficas.

También es cierto que abunda el género algo pasado, sin que su calidad lo justifique, y que el número total de títulos no es tan grande. O no lo parece. En películas con un Oscar, por ejemplo, que es uno de los apartados, se muestran una veintena de títulos, que tampoco son demasiados. En cualquier caso, hay más que suficiente para que un usuario que roce la psicopatía pueda llenar todas las horas del primer mes sin repetir ningún contenido. La clave del éxito, que parece al alcance de la mano, será si en ese tiempo el espectador sigue descubriendo novedades y si el famoso algoritmo es capaz de abrirnos los ojos a grandes productos que no sabíamos que nos gustaban.

Y 11. No hay deporte, excepto algún documental. Pero nada de retransmisiones en directo. Ya se sabía, pero si algún despistado entra buscando los partidos de la Champions, se ha equivocado de garito.

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