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Wagner Moura: «Escobar era un criminal, como el Chapo, pero también era humano»
El actor tuvo que aprender español y engordar veinte kilos `ara meterse en la piel de Pablo Escobar

Wagner Moura: «Escobar era un criminal, como el Chapo, pero también era humano»

El actor interpreta al narcotraficante colombiano en una de las series con más éxito de Netflix

D�a 20/01/2016 - 16.05h

Hace dos años, cuando Wagner Moura estaba almorzando con su amigo, el director José Padilha, este le preguntó «¿Te gustaría interpretar a Pablo Escobar?» Así fue como el actor brasileño se convirtió en uno de los más carismáticos criminales de Latinoamérica en «Narcos». Cuando permanece fresca en la memoria la entrevista de Sean Penn con el Chapo Guzmán, y su consiguiente captura, tuvimos oportunidad de entrevistar en Los Ángeles a Wagner Moura y hablar con él de la «narcobsesión».

Habrá que esperar unos meses todavía para la segunda temporada de una de las series más populares de Netflix, pero Moura, que tuvo que ganar veinte kilos y aprender español para meterse en la piel de Escobar, adelanta que su alter ego en la ficción estará en estos nuevos capítulos en plena huida, corriendo, tratando de proteger a su familia. Es él contra el mundo, un mundo que ya no controla. El final de Escobar es la muerte y con ella la despedida de Moura del personaje.

-¿Le dará pena despedirse de Pablo esta temporada?

-Sabemos lo que va a ocurrir con Pablo, lo que no sabemos es si sucederá esta temporada o la siguiente. Pero estoy preparado para su final. Cuando termina un trabajo en el que has invertido tanto, como yo con Pablo, acabar me provoca un sentimiento amargo y dulce al mismo tiempo. Por un lado me siento aliviado, pero una parte de ti se queda con el personaje.

-¿Tiene que ir a un lugar muy oscuro para interpretar a Pablo Escobar?

- Sí, no es cómodo. He aprendido a cuidar de mí, porque con Pablo tengo que ir a lugares a los que no me gusta ir mental y emocionalmente.

-¿La serie es fiel a la historia?

-Como actor latino tenía el compromiso moral de contar los hechos tal cual ocurrieron, sin filigranas que embellecieran una historia que forma parte de la tragedia vivida por Colombia. Obviamente, es imposible ser completamente fiel y, por supuesto, hemos abierto una ventana a las críticas. Aceptamos que es imposible complacer a todo el mundo, pero sí nos hemos mantenido lo más cerca posible de la realidad.

-¿En algún momento ha necesitado protegerse de los narcos?

-No, nunca ningún narco se nos ha acercado para contar su historia, o para decirnos que estábamos equivocados (ríe). Y como artista no siento que tenga que inspirarme o hablar con ellos. Hay tantos libros escritos sobre Pablo que no lo necesito.

-¿Lo ve como un moderno Robin Hood?

-No, pero entiendo que haya gente que lo vea así. Los cárteles de la droga en países sudamericanos tienen mucho poder y ocupan un espacio que debería estar ocupado por el gobierno. Si vives en un área pobre sin colegios, ni hospitales y el único rostro que ves del estado es la policía, que además te trata con violencia, es imposible culpar a esta gente por estar agradecidos con aquellos líderes de cárteles que les regalan casas por mirar a otro lado.

-La historia de el Chapo recuerda a «Narcos»...

Caminando por la alfombra roja de los Globos de Oro todo el mundo me preguntó por el Chapo y yo, entonces, no tenía ni idea de lo que había pasado (se ríe). No sé que decir, estoy tan sorprendido como vosotros de que una estrella de Hollywood vaya a México a entrevistar a un narco.

-¿Qué opina de la «narco cultura» y lo que ha sucedido con el Chapo?

-Creo que no hay que crear modas alrededor de esta cultura. La razón por la que hicimos «Narcos», al menos yo, fue para conocer un mundo que afecta inmensamente a mi país. Y he aprendido mucho. Es el nacimiento del comercio de la droga en Latinoamérica.

-Parece interesado en interpretar personajes complejos

-Me interesa enfrentarme a hombres en tres dimensiones, ni buenos ni malos, humanos. Por supuesto Pablo era un criminal, igual que lo es el Chapo y Osama Bin Laden, sin embargo también eran humanos.

-¿Por qué no nos cansamos de estos súpercriminales?

-Nos fascinan aquellos que están por encima de la ley. Ellos hacen lo que nosotros no podemos hacer. O lo que no nos atrevemos a hacer.

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