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Gonzalo Trujillo («Acacias 38»): «De Mauro me gusta hasta el nombre»
Mauro, el nuevo personaje de «Acacias 38»

Gonzalo Trujillo («Acacias 38»): «De Mauro me gusta hasta el nombre»

Su personaje es una mezcla de Sherlock Holmes y Víctor Ros

D�a 14/03/2016 - 09.06h

Su personaje ha revolucionado «Acacias 38» poniendo entre rejas a la malvada Cayetana. Este joven y sagaz inspector al que da vida Gonzalo Trujillo va a tratar de aclarar todo y, de paso, va a encontrar el amor de su vida. Su personaje es una mezcla de Sherlock Holmes y Víctor Ros que, gracias a su fino olfato y su honestidad, ha sabido superar una infancia difícil para convertirse en un gran policía .

-Su personaje ha conseguido aquello que los seguidores de «Acacias 38» deseaban...

-Si se refiere a ver a Cayetana entre rejas, sí. Pero como ya se ha visto, tiene muchas influencias y está fuera; pero yo voy a seguir sin dejarla ni un momento de respiro. Soy el único que lo ha conseguido. No era consciente de la repercusión entre los aficionados a la serie y me he quedado gratamente sorprendido de la reacción de la gente no solo en la calle, sino también a través de la redes sociales.

-Tras el episodio de hace unos días no es ningún secreto que la mala sale de la cárcel...

-Sí, como le digo consigue sus propósitos, pero no la voy a dejar y me voy a pegar a ella como su sombra ya que la investigación por la muerte de Manuela y Germán y la de el comisario Padilla me ha hecho descubrir una serie de misterios sobre el pasado de esta mujer... El resto, como se dice el argot policial, está bajo secreto de sumario.

-¿No me diga que va a caer en sus redes?

-En un momento en el que la miro cara a cara y sin pestañear ella se cree que he caído en sus redes y se queda de piedra cuando le digo que la admiro como admiro a las serpientes y a las arañas. No puedo negar que ambos sentimos una fascinación mutua. Cayetana tiene un punto diabólico, es muy inteligente y dado su poder se cree que nadie puede con ella. Mauro, mi personaje, está fascinado por su arrojo y dado su pasado conoce muy bien a ese tipo de personajes.

-¿Qué destacaría de su personaje?

-Su perseverancia, nobleza y ganas de que la justicia sea igual para todos... Algo que en aquellos años en los que está ambientada «Acacias 38» era bastante discutible. Mauro no se achanta ante nada y ante nadie.

-¿Hay algo que no le gusta de él?

-Por ahora estoy contentísimo. Me parece un personaje recto y que se guía muy bien por su instinto.

-En tiempos como los actuales, ¿hacen falta personas con la integridad de su personaje?

-Estoy convencido de que sí. Hay que implicarse y no solo de cara a la galería; sino demostrándolo con hechos.

-A lo largo de las próximas semanas, ¿el espectador va a poder conocer el lado más personal de Mauro?

-Definitivamente sí. Va a aparecer el personaje de Teresa -papel interpretado por Alejandra Meco- , una profesora del orfanato por la que se siente atraído desde el primer momento que nos vemos. Quedaré seducido por su belleza y por su manera de ser, pero un oscuro secreto me impedirá seguir los instintos de mi corazón. Ella se verá envuelta en mi investigación sobre los orígenes de Cayetana.

-Su papel en «Acacias 38» ¿Es su primer protagonista?

-Sí, y me siento la persona más feliz del mundo. Trabajar en esta producción de Boomerang es todo un regalo. Aunque si le soy sincero todavía hay momentos en que no me lo creo. Esta serie es muy coral y me siento rodeado por un equipo de grandes actores. Mauro y Teresa en cierta medida van a tomar el relevo de Manuela y Germán en las tramas, pero hay otras más que se irán viendo a medida que pasen los episodios.

-Antes de que Mauro se cruzará en su camino ¿Había ya trabajado en el medio?

-He hecho teatro infantil. Lo último, «El libro de la selva». También he sido uno de los protagonistas junto a Araceli Álvarez y Teresa Cuesta de «No somos nadie», un microteatro dirigido por Eduardo Noriega. En televisión había aparecido en un episodio de «Mar de plástico» y en el cine tuve un papel en «La isla mínima»... y está en estos momentos en post producción una película que rodé el verano pasado en inglés sobre la vida de San Ignacio de Loyola en que la interpreto el papel de un inquisidor.

-¿Cuesta memorizar sus guiones en «Acacias 38»por «culpa» de la forma de hablar de aquellos años?

-Cuesta, pero ese es nuestro trabajo, hacernos con el papel. Es cierto que hay palabras en desuso hoy en día y muchas oraciones subordinadas; pero a mí me parece estupendo. Da más realismo al trabajo que realizamos. Los guionistas hacen un maravilloso trabajo.

-Tras la muerte de Manuela y Germán la serie se ha convertido en todo un thriller policial...

-Me encanta ese género y estoy disfrutando al máximo. Mi personaje tiene muchas capas es poliédrico y juega bastante al despiste. Es tanto el cariño que le tengo a mi papel que hace unos días le comentaba a un compañero durante un descanso en el rodaje: de Mauro me gusta hasta el nombre.

-Trabajar en esta serie ¿Le permite tener tiempo libre?

-Nada. Ocupa todos los días ya que trabajamos de lunes a viernes y los fines de semana me los paso estudiando para los exámenes.

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