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«Friends», la gran comedia, cumple veinte años

Día 20/01/2014 - 16.16h

La exitosa serie, que cambió la forma de hacer humor, celebra dos décadas desde su estreno

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Los protagonistas de la serie, en el capítulo de despedida

En septiembre, los quioscos se llenan de coleccionables y las obligaciones retoman su curso. Sin embargo, la cadena estadounidense NBC guardaba en 1994 un as en la manga para ese mes. El día 22 aparecía por primera vez en pantalla la serie «Friends», que acabaría por convertirse en una de las comedias televisivas más exitosas de todos los tiempos, y que este año cumple su veinte aniversario.

Sus personajes: Rachel Green (Jennifer Aniston), Monica Geller (Courteney Cox), Phoebe Buffay (Lisa Kudrow), Joey Tribbiani (Matt LeBlanc), Chandler Bing (Matthew Perry) y Ross Geller (David Schwimmer) lograrían sentar durante diez temporadas (finalizó en 2004) a una media de más de veinte millones de espectadores solo en Estados Unidos. En España, Canal +, Cuatro y Factoría de Ficción (FDF) han sido las cadenas que han acercado a los televidentes españoles a las aventuras de este grupo de amigos que residían en Manhattan (Nueva York). «Representa el último momento donde la comedia televisiva ha destacado, la última atalaya junto con ‘Fraiser’ y ‘Seinfeld’», explica Concepción Cascajosa, profesora de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid.

A juicio de Cascajosa, la serie logró combinar «la ‘sitcom’ tradicional con la comedia romántica», algo que permitía «que la relación entre los personajes se modificara y que también evolucionara su humor». La cercanía e identificación con los protagonistas por parte del espectador era otro de los puntos fuertes de esta ficción: «Es una serie con memoria, que permitía hacer chistes que hacían referencia a cosas que ocurrieron con anterioridad y que el televidente recordaba», apunta esta experta en estudios y ficción televisiva.

Llegó la «telerrealidad»

En el año 2000, la televisión padece la victoria de los formatos de «telerrealidad», que se asienta en formatos como el popular «Gran Hermano». «Fue entonces cuando la comedia perdió su puesto de oro», explica Cascajosa. Aun así, fueron varios los intentos de seguir extendiendo el éxito de «Friends»; como la malograda adaptación de la ficción británica «Coupling» en 2003 por parte de la NBC. Y, sobre todo, el «spin-off» protagonizado por Joey Tribbiani, que apenas duró dos temporadas y que, a pesar de arrancar con 18 millones de espectadores, cerró su último capítulo con cuatro.

«El espectador se identifica con los personajes que ve en los programas de telerrealidad y puede llegar a tomárselos como algo cómico», apunta Cascajosa en relación con el triunfo de estos. Ahora bien, esta especialista apunta otros condicionantes inherentes a la actualidad, y que poco tienen que ver con aspectos creativos: «En el caso de ‘Friends’, los actores principales se pusieron de acuerdo para exigir un millón de dólares por capítulo, por lo que estamos hablando de una producción que ya costaba seis millones solo en seis sueldos en sus últimas temporadas. Además, la fragmentación de las audiencias provoca que ya no se lleguen a esos picos de telespectadores, y la telerrealidad es mucho más barata».

A la española

La ficción nacional también ha bebido de «Friends». Un ejemplo claro es «7 Vidas», donde tanto los escenarios como los personajes guardaban ciertos paralelismos con la «sit-com» estadounidense. «Marcó un sistema de grabación de las series. De hecho, para hacer ‘7 Vidas’ se estudió en Estados Unidos la manera de grabar con público», explica Natxo López, guionista en varias de sus temporadas del formato de Telecinco. «Se ensayaba con los actores durante toda la semana y se grababa el viernes. Eso permitía que durante los ensayos los intérpretes fueran creando chistes, situaciones… que se salían del guión y que lo mejoraban», añade.

López asume que la mayor diferencia «seguramente era el personaje de Sole», pero matiza con cierto orgullo que la ficción logró «españolizar el género de la ‘sit-com’». Un formato que también entraña sus riesgos: «Obliga a hacer escenas largas, de dos o tres minutos, con diálogos más afinados; llegábamos a hacer hasta cuatro reescrituras del guión». A pesar de ello, apunta una ventaja que quizá guarde buena culpa del éxito de estos formatos: «Como la comedia se entiende como algo más ligero, permite tocar temas de actualidad y, en definitiva, si te gusta el humor, es más gratificante».

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